Marito y Efraín deberán seducir a los independientes si quieren ganar en abril

POLITICA
Foto: Archivo.
Según el histórico de votantes en las generales y los números de las últimas internas, la puja electoral por el sillón presidencial no dependerá de los votos propios partidarios, sino de los votos por fuera.
La contienda electoral del próximo 22 de abril, donde se definirá quién llevará las riendas del país en los próximos cinco años, tendrá como protagonistas a un candidato del Partido Colorado y uno de la oposición: Mario Abdo Benítez y Efraín Alegre, respectivamente.

Ambos deberán seducir al electorado por fuera de sus propios grupos políticos para poder ganar, según un análisis de las últimas contiendas.Las internas partidarias del pasado diciembre arrojaron los números propios que se manejan en las agrupaciones políticas, donde Marito obtuvo 570.945 votos y su oponente, el oficialista Santiago Peña, logró 483.606.

Alegre por su parte logró 306.819 votos mientras que su competidor directo Carlos Mateo Balmelli 131.695, y de esta manera ahora lidera la chapa de una alianza con los sectores del Frente Guasu y otras agrupaciones, donde esperan aumentar este caudal y superar a los colorados.

Sin embargo, si bien es notable la diferencia de la ANR ante la oposición en caudal electoral partidario, los números de las últimas Generales muestran que los votos extra partidarios son los que definirán quien se sentará en el sillón presidencial en agosto próximo.

Histórico. Según los números de las últimas elecciones generales del 2013, Horacio Cartes (ANR) ganó con 1.104.169 votos, una cifra récord, pero que hubiera caído sumando los votos que tuvieron Efraín Alegre (PLRA), Mario Ferreiro (AP), Aníbal Carrillo (FG) y Miguel Carrizosa (PPQ), que totalizaron 1.137.766 votos.

En el 2008, Fernando Lugo logró 766.502 votos contra 573.995 de Blanca Ovelar, y muy cerca quedó Lino César Oviedo, con 411.034 votos, liberado de prisión con ayuda del entonces presidente Nicanor Duarte Frutos que así logró separar al Unace de la alianza liderada por Lugo, pero que también le sustrajo votos a la ANR.

Es categórico que la hazaña de la oposición de hace 10 años se logró también gracias a la división que se generó al interior del Partido Colorado, donde Blanca Ovelar, la candidata de Duarte Frutos, no contó con el apoyo del sector del ex vicepresidente de esa época y hoy senador, Luis Castiglioni.

En el 2003, Nicanor ganó con 574.232 votos, superando a Julio César Yoyito Franco, a Pedro Fadul y al candidato del Unace, Guillermo Sánchez Guffanti, pero que si iban juntos sumaban 907.655 votos y superaban ampliamente a la ANR.

PRIMERA EXPERIENCIA. Esta experiencia de alianza opositora que logra superar al hegemónico Partido Colorado ya se dio justamente en el año 2000, cuando se realizó la elección de vicepresidente de la República tras los sucesos del marzo paraguayo que dejaron en el poder a Luis Ángel González Macchi, que con la ayuda de la Corte logró mantenerse en el poder sin el respaldo del voto popular.

En ese entonces, el Unace decidió respaldar la candidatura de Yoyito y este le ganó con 597.431 votos al colorado Félix Argaña, hijo del vicepresidente asesinado, que obtuvo 587.498 votos.

Estos antecedentes electorales muestran que la ANR ya no depende solamente de sus votos rígidos, sino que también debe incorporar votos de no colorados para poder ganarle a la oposición, que también sabe que para ganarle a la ANR debe lograr una unidad y también captar votos colorados. La última vez que la ANR logró una amplia victoria fue en el 98 con la dupla Cubas-Argaña con 887.196 votos contra 703.379 de Laíno-Filizzola.

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