Recomendaciones para el sector agropecuario ante la eventualidad de un evento ?EL NI?? ? zafra 2014/15

La Unidad de Gesti? de Riesgos del MAG elabor?un listado de recomendaciones ante la eventualidad de un fen?eno denominado “El Ni?”.
Un fen?eno h?medo con un ciclo de precipitaciones extraordinarias, acompa?do por la crecida de los grandes r?s, principalmente el Paraguay y en menor medida el Paran?en el periodo de oto?-invierno siguiente, que se conoce como El Ni?, esta pronosticado para la primavera y verano del 2014/15. Este evento c?lico podr? afectar gran parte del territorio nacional. El sector agropecuario va estar influenciado por esta situaci? si se mantienen los pron?ticos.
Como antecedentes en nuestro pa?, se pueden mencionar dos eventos El Ni? importantes, 1982783 Y 1997/98, cuyos efectos fueron relevantes para el sector primario y tambi? en el ?ea social.

Este fen?eno se inicia en el Oc?no Pac?ico, en las cercan?s de Australia e Indonesia, con un aumento de la temperatura superficial de las aguas que gradualmente se traslada hacia las costas del Per? y norte de Chile, generando cambios dr?ticos en las condiciones clim?icas con ?eas afectadas por lluvias en exceso y otras por sequ?s intensas.

Durante El Ni? se altera la presi? atmosf?ica en zonas muy distantes entre s? se producen cambios en la direcci? y la velocidad del viento, y se desplazan las zonas de lluvia de la regi? tropical.

Esta anomal? clim?ica se repite en esta zona con intervalos de 2 a 8 a?s, aunque con efectos diferentes. Por ejemplo, El Ni? de 1983 fue recordado por la gran crecida, al igual que el 97/98, mientras que el de 1991 -92, fue m? suave en cuanto a sus efectos limitativos sobre los sistemas agropecuarios de la zona.

La variabilidad del clima en la regi? subtropical es grande y peri?icamente
distintas ?eas sortean per?dos secos o lluviosos en exceso, sin embargo el presente fen?eno se caracteriza por su gran extensi? geogr?ica y por acumular efectos negativos por registros de lluvias sin precedentes (sitios puntuales con incrementos del 300 a 500% en relaci? al
valor normal para la ?oca).

Este informe, pretende brindar informaciones y sugerencias a ser tomadas en cuenta para enfrentar la situaci?, si se diera, que ir? ajustando en el transcurso del tiempo, para acompa?r la recuperaci? y continuidad del proceso productivo, afianzando en los casos que sea posible la permanencia de las familias en su medio rural.

Por otro lado, es muy importante mencionar que en los a?s El Ni?, en los rubros de primavera-verano, como la soja, el ma?, algod?, arroz, ca? de az?car y productos hort?olas en general, en el pa? han tenido buenos rendimientos, incluso se han superado en algunos caso la media nacional. Con la salvedad de que esa situaci? se da si se cosecha a tiempo el producto en el campo y se cuenta con un buen sistema de almacenamiento para evitar problemas de humedad o ataque severo de plagas y/o enfermedades en post cosecha.

Consecuencias sobre cultivos y pastizales

Las consecuencias de esta anomal? sobre la agricultura y pastizales de la zona var?n en intensidad. Se citan como las m? relevantes:

* P?didas totales de superficie a cosechar, en distintos cultivos.

* Severas disminuciones de rendimientos.

* P?dida de calidad de granos y/o fibras.

* Asfixia de ra?es, con disminuci? de crecimientos y amarillamiento.

* Mortandad localizada de plantas en citrus, otros cultivos perennes y montes forestales.

* Aumento de enfermedades y plagas.

* Efectos indirectos sobre la calidad de la producci? y los rindes por aumento de nubosidad.
* Mortandad de pastizales naturales en ?eas en donde no son comunes los excesos de agua.

* Da?s en pasturas naturales por compactaci? debido al pisoteo de animales en pastoreo, bajo suelo h?medo.

?Arado? y compactaci? de lotes por cosechadoras y tolvas (particularmente perjudicial en plantas de siembra directa continua).

Recomendaciones Generales de manejo

Se describen, las principales pautas de manejo, sin entrar mucho en los detalles puntuales, que deber? resolverse en los sitios y con la ayuda de los t?nicos.

1. Adoptar las Buenas Pr?ticas Agr?olas
2. Considerar el Manejo Integrado de Plagas (MIP)
3. Sembrar variedades de ciclo corto
4. Respetar la ?oca de siembra por variedad y zonas agroecol?icas
5. Diversificar la producci?.
6. Fechas de siembra escalonadas.
7. Disminuir la densidad de siembra en un 3 al 5 % menos de lo normal, especialmente en ma?.
8. Estar atentos a los pron?ticos, avisos o alertas emitidos por el Servicio Meteorol?ico Nacional.
9. Ubicar sitios altos para movimiento del ganado en caso de inundaciones
10. Prever alimentos de reserva para el sector ganadero.

Los suelos y su productividad
Es conocido que la ?productividad? del suelo, integra aspectos qu?icos, f?icos y biol?icos que armonizados causan una buena respuesta de los cultivos y pasturas.

Bajo las circunstancias actuales de este evento clim?ico, es de esperar en primera instancia que ocurran las siguientes limitaciones:

? P?dida de fertilidad: Como consecuencia del exceso de lluvia y la permanencia de l?inas de agua de espesor variado sobre la superficie, el ?lavado? del suelo ocasiona p?didas de los elementos m? m?iles como el nitr?eno. Adem?, la intensidad del lavado genera una acidez creciente, que puede comprometer el rango de pH ?timo para la evoluci? normal de los cultivos y pastizales. Debido a que el concepto de fertilidad natural, incluye la acci? de los micro organismos y fauna activa de los primeros cent?etros del suelo, esta se ve comprometida por la disminuci? de los niveles de ox?eno, causados por la prolongada saturaci? del suelo.

? Afloramientos salinos: Presencia de costras salinas en manchones sobre el suelo, en ambientes donde existe riesgo de salinidad y los suelos son utilizados bajo agricultura de secano.

? Erosi? h?rica: P?dida de espesor de la capa superior del suelo por arrastre del agua de escurrimiento. Han sido afectados, especialmente, los suelos de lomas por sus pendientes pre disponentes. Las formas de erosi? laminar en surcos y c?cavas, son las que se evidenciar? en diferentes zonas, afectando principalmente suelos de aptitud agr?ola.

? Niveles fre?icos elevados: Napas de agua pr?imas a la superficie que llegan a ocasionar encharcamientos prolongados. Esta situaci? se agrava en ?eas donde el drenaje natural se ve impedido por obturaci? de cauces, esteros, etc, o bien porque se mantienen elevados los niveles de los tributarios principales. Est? en riesgo las tierras bajas, dedicadas a la ganader? y el cultivo del arroz, como cordones arenosos con suelos de aptitud agr?ola, bordeados de esteros.

MANEJO DE SUELOS CON EXCESOS DE LLUVIA

Rehabilitaci? de suelos de aptitud agr?ola

Oportunidad de labranzas: Cuando las condiciones de humedad as?lo permitan, es aconsejable realizar laboreos superficiales para romper las costras, favorecer la oxigenaci? de los primeros cent?etros y dar condiciones para la regeneraci? de la actividad biol?ica. Adem?, con esta pr?tica, se frena el ascenso de sales en suelos propensos.

Sistemas de labranzas: La secuencia de labranzas a continuaci? del laboreo superficial, no debe ser muy agresiva en cuanto al n?mero de pasadas previas a la siembra. Siempre se prefiere la siembra directa como alternativa de manejo para estas situaciones.

Reacondicionamiento de las obras de sistematizaci?:
Es imprescindible aprovechar el evento, a pesar de su efecto negativo, para “observar” los mejores desag?es naturales, con la finalidad de rectificar, limpiar y acondicionar mediante perfilado de cauces y/o v?s de salida de excedentes. Al mismo tiempo, es conveniente pensar en la implementaci? de sistemas de drenaje a nivel de las parcelas.

Es importante observar si se ocasionaron da?s por erosi? h?rica y contemplar cambios en las direcciones de las l?eas de siembra y/o establecer taipas o terrazas que corten la pendiente principal. Hay que replantear la adopci? de tecnolog?s de manejo de aguas superficiales excedentes mediante obras como terrazas de evacuaci?, complementadas con sistemas de manejo de cultivos y patr? de rotaciones.

Utilizaci? eficiente de los suelos: Replantear la utilizaci? de los lotes evaluando el potencial del suelo para el cultivo que se plantea incorporar, no forzando la expansi? de ?eas agr?olas sobre suelos marginales.

Replantear los programas de fertilizaci?: Apoyarse en los an?isis de suelos para recomendar la fertilizaci?, considerando el efecto “lavado”, fundamentalmente sobre nitr?eno.

Disminuir acidez: En suelos naturalmente poco f?tiles, como los arenosos, que se utilizan en agricultura, considerar las necesidades del encalado, para corregir pH y elevar
calcio.

Recuperaci? de materia org?ica: En lotes agr?olas de peque?s productores incluir abonos verdes de alta producci? de masa verde, como por ejemplo, crotalarias, mucunas, etc. Esta recomendaci? puede extenderse a parcelas de frutales, para recuperar la fertilidad entre los li?s.

Planteos de rotaciones: Seg?n el nivel de deterioro de los lotes y las posibilidades del productor, dejar en descanso las parcelas m? afectadas o implantar pasturas cultivadas, para reiniciar nuevos ciclos ganadero-agr?olas.

Recuperar Huertas de Autoconsumo: Para los sistemas de peque?s productores, reviste especial importancia el autoabastecimiento alimentario. Se recomienda seleccionar los mejores sitios, pr?imos a las viviendas, para recuperar los lotes destinados a la huerta familiar, con incorporaci? de abonos org?icos y planificando la producci? en forma escalonada, a lo largo del a?.

Siembras en Contorno (curvas de Nivel): Protege el suelo y disminuye la erosi?.

Uso de Cobertura Muerta: Pueden ser permanentes o transitorias. Mantiene la humedad del suelo, aporta materia org?ica y protege de la erosi?, aumenta la actividad microbiana y mejora las propiedades f?icas, qu?icas y biol?icas de los suelos.

Sistema de Alertas Sanitarias Tempranas: Acompa?do de un monitoreo permanente de las parcelas con los t?nicos para prevenir ataques de plagas y enfermedades asociadas a las condiciones clim?icas imperantes.

Suelos de aptitud ganadera

Pr?ticas de manejo a nivel de cuencas: Debido a que estas zonas naturalmente reciben excesos de agua, considerar la realizaci? de obras de manejo de conducci? de excesos h?ricos, al menos para evitar que grandes eventos lluviosos resientan al l?ite la capacidad de carga ganadera.

Sistematizaciones a nivel de predio: Limpieza de ?eas de salida de excedentes h?ricos. Proteger reservorios naturales para atenuar desbordes, etc.

Adecuaci? de pastoreos: Programar las cargas seg?n la cobertura vegetal y la humedad del suelo, para evitar pisoteos que agraven la situaci?.

Recuperaci? de zonas naturales: Si se observa alta mortandad de plantas y aparici? de especies hidr?ilas, hay que clausurar el lote, y en las parcelas de alta calidad forrajera, hay que fertilizar a dosis bajas, para mejorar el desarrollo de pastizales naturales con
nitr?eno y f?foro.

Recambio de zonas: En lotes muy deteriorados, implantar pasturas cultivadas de especies adaptadas a excesos de agua y realizar, al menos a nivel de potreros, alguna sencilla de conducci? de excesos h?ricos.

Rotaciones agr?ola-ganaderas: En las tierras bajas dedicadas al cultivo de arroz, los lotes imposibilitados de cosechar por causa de la inundaci?, hay que destinarlos a
ganader? de baja carga para recuperar las condiciones de fertilidad, f?icas y biol?icas de la capa arable.