Ese tan molestoso apodo cumple seis a?s

Marcelo Recanate
Ese tan molestoso apodo cumple seis a?s

Si el mundo del f?tbol tiene su folklore, hay cosas que definitivamente no gustan. Est? aquellos que aman derrochar bromas a sus rivales pero no aceptan que se les pague con la misma moneda y ah?nace la innecesaria violencia por un deporte que es, en esencia una fiesta para vivirla en paz. Este es el caso que habla de los 25 pagantes.

?En una fecha como hoy pero del 2008, coincidentemente con el cierre del Apertura, Cerro Porte? ganaba a 12 de Octubre 4-3 en su Olla.

Fue el a? en que el titulo fue a las vitrinas de Libertad, y en las postrimer?s del campeonato aqu?, los puntos ya no serv?n m? que para las estad?ticas.

Era la fr? noche del viernes 27 de junio, cuando en el estadio General Pablo Rojas se recaudaba la suma de 270.000 guaran?s en concepto de 25 pagantes.

Ninguno de los olimpistas perdi?tiempo y dado el detalle, se agarraron del mismo para cargar la tinta a sus pares de barrio Obrero, que cada vez que son llamados de esa manera exponen su absoluto rechazo.

Claro, si todo se tomara con calma y entendiendo que el f?tbol tambi? tiene sus bemoles como estos, quiz? el grado de violencia se reducir? a poco, dado que este deporte es fiesta, alegr? y pasi?.

No se deber?n tomar las cosas tan en serio, porque la felicidad de un resultado dura un peque?simo instante y despu?, cada uno vuelve a su realidad cotidiana, lo que implica que el f?tbol, a menos que uno no est?en el ejercicio del oficio no reporta ganancias.

Pero los hinchas de Cerro rechazan enf?icamente ser llamados as? y contestan a sus adversarios franjeados que no se vive de historias sino de resultados, y as?la cosa, se desata el estr? por ver qui? tiene m? aguante en las cargadas.

De cualquier manera, el mote cumple hoy seis a?s. Nadie quita la grandeza y la popularidad que tiene el Cicl?, pero cuando se deje de usar al f?tbol como excusa para el patrioterismo, puede que en poco tiempo nuestros estadios vuelvan a tener gente en sus gradas.

Mientras tanto hay que conformarse con ver tribunas vac?s, en raz? de que por cosas tan nimias como estas nace una guerra que a veces nos lleva a consecuencias que se lamentan de por vida.