Menonitas quedan sumidos en el temor tras el último secuestro

El secuestro del menonita Bernhard Blatz (22) deja desconsolada a su familia y consternados al resto de los colonos de San Pedro. Mientras tanto, las fuerzas de seguridad quedan nuevamente en ridículo al no tener ni siquiera capacidad de reacción ante este nuevo plagio, perpetrado en sus narices.

Cornelio Blatz (20), hermano menor de Bernhard, actualmente cautivo en poder del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), visiblemente asustado, relató que toda su familia está sumida en el desconsuelo y la impotencia que genera la falta de seguridad en la región.

El joven aseguró que ellos solo querían trabajar, pero ahora deben reunirse con los allegados y el resto de los colonos para decidir qué hacer, puesto que nadie está seguro. “Ahora como está la situación ya nos preguntamos quién será la próxima víctima”, recalcó Cornelio sentado en el habitáculo de la cosechadora que fue acribillada por los criminales durante el plagio.

El joven Cornelio Blatz fue secuestrado en la tarde del viernes último en un camino interno de la estancia Lucipar, a solo cinco kilómetros del casco central de la hacienda Toro Veve, del ganadero Pedro Galli, casi en el mismo lugar donde fue liberado el 25 de febrero pasado el también menonita Franz Wiebe Boschman.

“Mi hermano regresaba a casa en una camioneta tras la cosecha de maíz, nuestro padre, Peter Blatz, venía detrás, al mando de la máquina, cuando fueron emboscados y atacados a tiros por los desconocidos”, dijo. Entre lágrimas, el joven aseguró que estos son momentos muy duros, ya que era muy feliz trabajando con su hermano, y ahora se encuentra triste porque Bernhard ya no está con él.

Cornelio también confirmó que los secuestradores no dejaron ningún escrito, y tampoco la familia recibió la comunicación o pedido de rescate de parte de los captores de su hermano.

Con este nuevo golpe perpetrado nuevamente en San Pedro, casi en el límite con Amambay, la banda criminal ya tiene en cautiverio a cinco personas, hecho que confirma que ha crecido en poder y número en la región, que prácticamente se encuentra bajo su mando.

Mientras tanto, los miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), creada por el Poder Ejecutivo precisamente para combatir a la banda criminal, se encuentran totalmente desorientados: los secuestros se dan a escasos kilómetros de los retenes de los uniformados, y estos no tienen la mínima capacidad de reacción. En el caso del viernes, los primeros uniformados llegaron al lugar muy tarde, mucho después que los periodistas.

Fuente: ABC