Joven esteño devuelve su Opala al descubrir que fue robado hace 16 años

El emocionante momento de la entrega de las llaves de parte de Robert Acosta a Jefter
Un joven esteño descubrió que el Chevrolet Opala, año 1979, del cual era dueño hace 10 años, fue robado en Brasil en el 2001 y no tuvo mejor idea que buscar a su propietario para devolverle. El protagonista es Robert Acosta, un aspirante del Cuerpo del Bomberos Voluntarios y residente en el Km 5,5 de Ciudad del Este. La entrega del rodado se concretó el fin de semana en medio de mucha emoción.

El gesto de Robert Acosta fue considerado de coraje, honestidad y desapego, por los medios brasileños que acompañaron al dueño, Jefter Sensato, al reencuentro con su auto. El joven esteño contó que el vehículo está en su poder hace diez años y que lo había comprado por G. 7.000.000, en ese entonces ya tenía chapa paraguaya. Asegura que desde que vio el Opala se enamoró y nunca más lo pudo vender.
“Al instante me enamoré del auto y compré, era el auto de mis sueños, cuando compré me sentí realizado. Nunca me animé a vender, nunca pude colocarle un valor. Mucha gente quería comprar, una vez ya había cerrado el trato, pero cuando el comprador llegó con el dinero ya estaba arrepentido. Me había prometido que la única forma de negociar el auto sería en caso de enfermedad de mi abuela”, explicó sobre el significado que tiene el auto para él.

Desde que compró el rodado, Robert no hizo otra cosa que cuidarlo y mantanerlo en perfecto estado. Hace unos tres meses comenzó a buscar una combi para convertirla en una casa rodante y viajar. Una vez más, se encontró en la encrucijada de qué hacer con el Opala, pero como ponerle un precio era difícil indagó sobre el origen del auto. Poco después, un amigo suyo de Foz de Yguazú averiguó sobre el rodado y a través de su número de chasis descubrió que fue robado en el 2001. Robert decidió devolverle sin pedir absolutamente nada a cambio y con la ayuda de otros amigos contactó con la esposa del dueño, primero, y luego ya con Jefter.
“Cuando me confirmaron que era robado pensé de cómo se sentiría el exdueño. No pedí ninguna recompensa, el pago para mí fue la felicidad del dueño. Se emocionó mucho al verlo, al arrancar y volver a andar en su auto”, dijo Robert, quien a pesar de la satisfacción de hacer lo correcto no pudo evitar la tristeza de separarse su compañero de rutas por una década.

PRECAUCIÓN

Las conversaciones del joven esteño con el dueño del auto.

Las conversaciones sobre la devolución del auto se inició a fines de julio pasado y se debió hacer con mucha cautela. Es que Jefter acababa de superar un grave estado de salud e incluso, estuvo en terapia intensiva, con pocas esperanzas de vida, pero lo superó. Su esposa encargó a Robert que le dijera la noticia con calma porque no podía emocionarse ni exaltarse por el cuadro en que se encontraba.
El mecánico brasileño ya se había olvidado de su auto, pero un día antes de que Robert le diera la noticia escuchó el relato de una mujer a quien le despojaron su auto que luego logró recuperar. En ese momento, volvió a recordar a su Opala sin imaginar que estaba muy cerca de encontrarlo.

El robo

El Opala 1979 había sido robado el 30 de julio en el 2001, en Foz de Yguazú. El auto estaba estacionado frente a una vivienda. Allí Jefter estaba montando el motor de un auto que fue adaptado para una persona con capacidad especial. El mismo no iba a cobrar por el trabajo y lo hacía por las noches. Cuando Jefter escuchó que su auto se puso en marcha salió corriendo, pero ya no lo alcanzó. Lo buscó afanosamente pero al no tener respuestas y ser amenazado de muerte por un ladrón de autos desistió y se mudó a Sapezal, en Mato Grosso porque dijo que estaba enojado con la ciudad.
“Dije que nunca más iba a comprar un Opala”, contó Jefter, quien desde que recibió el mensaje sobre su auto no dejó a hablar con Robert, durante las dos semanas se pasaron hablando del auto, intercambiado fotos y confidencias del rodado.
El sábado pasado, acompañado de su familia, Jefter vino a Ciudad del Este y vivió momento de mucha emoción. El domingo retornó a su país manejando su Opala 79.

Fuente: Diario Vanguardia