Distrito cargado de historia y esfuerzo de sus pobladores

Cuenta la historia que el nombre de la comunidad se debe a una distinguida dama paraguaya, Pastora Decoud, hija del Dr. José Segundo Decoud, ciudadano ilustre asunceno que llegó a ser ministro del Interior en la época del gobierno del Gral. Bernardino Caballero, ya después de la Guerra contra la Triple Alianza.

Los primeros colonos llegaron a la ciudad hacia el año 1955, según cuentan los antiguos pobladores de La Pastora.

Los primeros colonos llegaron a la ciudad hacia el año 1955, según cuentan los antiguos pobladores de La Pastora. / ABC Color

Según los registros históricos, esta mujer integró el grupo de personas insurrectas al régimen del Mcal. Francisco Solano López, que después fueron destinadas a los montes del Caaguazú como esclavas de los indios y que se las denominaban “esclavas de raza blanca”.

En esa espesa selva, su lucha no fue solo contra los aliados de la Guerra Grande, sino que contra las fieras de las selvas y los nativos que la exponían a trabajos forzados y largas hambrunas.

Un tiempo más tarde, estos insurrectos fueron rescatados y llevados hasta el frente de batalla durante la guerra; entre ellos estaba Pastora.

En ese entonces, contrajo matrimonio con el empresario español Claudio Riera, quien falleció integrando las tropas paraguayas en la batalla de Lomas Valentinas. Del matrimonio entre Pastora y Claudio Riera nació Marcos Riera Decoud, quien desde muy joven marcó su personalidad inquieta y activa en el trabajo.

En 1900, Marcos Riera hereda la comarca y en homenaje a su querida madre pone el nombre de La Pastora a su establecimiento ganadero forestal.

Este nombre se conserva hasta hoy por respeto a este hecho, pues los pobladores lo consideran como patrimonio de la ciudad, incluso por encima de varias sugerencias que plantean otros nombres, ajenos al deseo del pueblo, expresa un escrito sobre la historia de distrito.

Primeros colonos

Los primeros colonos que llegaron a poblar esta comunidad -hacia 1955- tuvieron como principal problema la falta de caminos, y transitar por las picadas se hacía con carros estirados por bueyes, con los que luego de tres duros días se llegaba a San José de los Arroyos.

Cuentan los antiguos lugareños que la comunidad de La Pastora surgió de la colonización de las familias que integraban el plantel de trabajadores de la entonces “Ganadera Riera”. Allá por el año 1955, y a orillas del arroyo Laguna Hû, margen norte de este distrito, los mismos recibieron sus tierras en parcelas de 20 hectáreas cada propiedad.

Se destaca que los apellidos de los primeros pobladores fueron los siguientes: Estigarribia, Britos, Mendoza, Giménez, Olmedo, Rojas y otros. La primera compañía fue denominada con el nombre de Costa Turu, que en la actualidad se conoce como Compañía María Auxiliadora.

Las nuevas familias que fueron poblando la comarca provinieron de la zona de Santa Elena, Mbocayaty del Yhaguy, San José de los Arroyos, Caraguatay, entre otros sectores del departamento de Cordillera.

Según la historia, la fertilidad de la tierra despertaba el interés de los agricultores, que motivó a su vez el rápido aumento de la población, extendiéndose los asentamientos hacia la zona noreste. Años más tarde, se acoplaron a la colonización las firmas “Bottrel Hnos.” y “Serafini Hnos.”, hasta completarse la ocupación de 29.000 hectáreas, que es la dimensión actual del distrito.

Pasaron los años y varias familias seguían llegando a esta colonia. La comunicación era todo un desafío, pues los lugareños seguían con sus carros estirados por bueyes y usando caballos a raíz de los malos caminos.

Según comentan los antiguos pobladores, los viajes se convirtieron en verdaderas travesías, los viajeros acampaban a orillas del camino compartiendo sus provistas, pues nadie se animaba a transitar solos en la noche por la peligrosidad de las fieras salvajes que aún habitaban en los montes de la zona en esa época.