Riesgo de “desastre silencioso” tras crecidas

Por EFE

La Cruz Roja internacional alertó hoy de que en Paraguay se corre el riesgo de que las inundaciones que han desplazado a unas 240.000 personas se conviertan en un “desastre silencioso”.

El coordinador de Manejo de Desastres para Suramérica de la Cruz Roja Internacional, Felipe del Cid, lidera una misión de la Cruz Roja para ayudar al Gobierno paraguayo a asistir a los cientos de miles de desplazados que solo en la capital ascienden a unos 85.000, de los que unos 50.000 son niños.

Según Cruz Roja Internacional, la crecida del río Paraguay ha provocado el mayor desplazamiento de población en toda la región.

“No ha habido en la región una cantidad de familias desplazadas como en el caso de Paraguay en general y en particular, en Asunción”, declaró a Efe el experto durante una de sus visitas al país para coordinar las acciones de la organización.

“Corremos el riesgo de tener un desastre silencioso, que está por ahí y nadie lo ve, la información a nivel internacional ha sido muy poca a pesar de tener tantas familias”, dijo Del Cid, tras recordar que el mes de celebración del Mundial de fútbol hizo que los medios de comunicación “no tomaran en serio” la emergencia en Paraguay.

En Asunción, los desplazados se hacinan desde hace unos dos meses en casetas de construcción precaria en un centenar de campamentos improvisados distribuidos por calles y plazas, incluso frente al edificio del Congreso, en pleno centro.

En el resto del país, comunidades campesinas e indígenas han quedado aisladas por la destrucción de los caminos rurales, y muchos se dirigen a las capitales regionales para pedir asistencia a las autoridades locales.

Del Cid destacó que la última emergencia que se asemeja en la región y que generó gran cantidad de desplazados fue el incendio en la ciudad de Valparaíso en Chile donde unas 3.000 viviendas fueron destruidas, desplazando a unas 15.000 familias.

“Pero ellos no permanecieron tanto tiempo fuera de sus casas”, dijo, como los paraguayos de los barrios ribereños de Asunción que se han instalado en los llamados albergues temporales.

El especialista aseguró que “el tema de la gestión es un punto que hay que trabajar más para integrar” porque aunque “el Gobierno ha hecho todo lo posible”, es necesaria una mejor coordinación.

La Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) es la encargada de coordinar todas las ayudas gubernamentales y de ONG y de emitir los informes periódicos de la situación.

Desde el 9 de julio que la SEN no actualiza el número de afectados.

La Cruz Roja Internacional inició sus operaciones en Paraguay hace algo más de un mes, en donde a pedido del Gobierno y en coordinación con las Naciones Unidas, ha movilizado una unidad regional de respuesta especializada en agua y saneamiento con personal llegado desde República Dominicana y Guatemala.

La organización centró sus esfuerzos en los desplazados de la capital y en los de las zonas rurales del departamento de Ñeembucú, uno de los más afectados por la crecida del río.

Según Del Cid, las necesidades en Paraguay “son bastante altas por la cantidad de personas”, por lo que trajeron también a su especialista en alojamientos temporales para asesorar al Gobierno.

Un equipo de la Cruz Roja británica y otro de la sección española se encuentran realizando una evaluación detallada para ver cómo apoyar al Gobierno en la organización de los alojamientos temporales.

La Cruz Roja de Estados Unidos repartirá esta semana en Paraguay unos 2.000 paquetes con utensilios para el higiene. Cada conjunto sirve para una familia de cinco miembros por unos 30 días.

Desde la sección de la Cruz Roja en Brasil se han enviado unos 1.000 filtros de agua para las familias de Ñeembucú, que tienen muchos problemas para acceder a fuentes de agua potable.

Además, la próxima semana repartirán unos 1.000 equipos con herramientas para la construcción de las casetas de los albergues.

Del Cid destacó también que tienen a un grupo de voluntarios capacitados para dar apoyo psicológico a unas 500 personas.

Todos los recursos dedicados hasta ahora suponen unos 520.000 dólares que la Cruz Roja ha puesto de su fondo de emergencia.

La organización ha lanzado un llamamiento internacional para alcanzar los 1,8 millones de dólares que estiman necesitan para continuar con su misión en el país suramericano.

“Ya hemos recogido unos 500.000 dólares pero para aumentar la atención a familias necesitamos más”, explicó.