Combustible, luz y seguro médico gratis con el dinero del pueblo

Por Nancy Espínola

Seguro médico privado, sueldo extra para vacaciones, combustible y energía eléctrica a precio preferencial son algunos de los beneficios adicionales logrados por los funcionarios públicos mediante los contratos colectivos firmados con entes estatales. Con estos se convierten en ciudadanos de primera. Estos se suman a las generosas gratificaciones que se embolsan a costa del dinero del contribuyente.

Miles de funcionarios públicos pasaron a convertirse en ciudadanos de primera categoría, gracias a los importantes beneficios que reciben en las instituciones públicas donde prestan servicios.

Estas ayudas en gran parte están establecidas en los contratos colectivos de trabajo que se vienen firmando en los entes estatales desde la década del 90. Entre los organismos que mayores beneficios reparten se encuentran el Ministerio de Hacienda, la ANDE y la Dirección General de Aduanas. En este último ente mencionado, los trabajadores perciben hasta un sueldo extra para vacacionar. Además, se desembolsa por logro de meta de recaudación del ente; y se establece, por ejemplo, que si un trabajador es comisionado fuera de su comunidad, la institución no solo le deberá otorgar mayor beneficio económico, sino le pagará hasta los gastos del servicio doméstico.

En la ANDE, el Estado subsidia a los funcionarios el 50% del costo total de la energía eléctrica que consumen en sus viviendas. Un trato similar reciben los trabajadores de Petróleos Paraguayos (Petropar), donde los empleados tienen derecho a la compra de combustible a precio preferencial.

Otra utilidad de la que gozan funcionarios de varias instituciones como Aduanas, Hacienda, o el Congreso (Cámaras de Diputados y Senadores) es el pago de seguro médico privado, e inclusive seguro odontológico en algunos casos.

Todas estos beneficios se suman a los ya preestablecidos por los organismos estatales, como ser los millonarios pagos en concepto de bonificaciones, gratificaciones, grado académico, responsabilidad en el cargo, entre otros.

Los repartos se realizan sin ningún parámetro. Gana más el que tenga mejor padrino. Una fuente manifestó a nuestro diario que basta con que una funcionaria tenga un diputado o senador amigo para modificar el presupuesto y asignarse mayor sobresueldo. De esta forma, muchos funcionarios terminan ganando inclusive más que un ministro del Poder Ejecutivo.

En total el Estado tiene presupuestado para este año entregar unos 370 millones de dólares solo en concepto de bonificaciones. Sobre cada uno de los sobresueldos, a su vez se vuelve a pagar un aguinaldo, lo que lleva a varias instituciones a pagar hasta 17 salarios anuales.