Funcionarios públicos cobran hasta 5 aguinaldos por año

Por Nancy Espínola

El Estado paga hasta cinco aguinaldos por año a funcionarios de diversas instituciones públicas. El derroche llega a tal punto que se abona un sueldo extra hasta por grado académico o antigüedad en el cargo. Gran parte de los beneficios que obtienen los trabajadores estatales son parte de contratos colectivos leoninos que logran acordar a fuerza de presión y chantaje.

Los funcionarios del sector público han logrado en los últimos años un importante incremento en sus ingresos mediante la creación de los pagos extras.

Es así que en estos momentos se paga no solo el sueldo y aguinaldo, sino también por antigüedad en el cargo, responsabilidad, o grado académico.

Con estos extras que se abonan mensualmente, como si fuera un sueldo más, también se dispuso el pago de aguinaldo por ellos. Esto significa que si por ejemplo un funcionario percibe un monto mensual durante los doce meses del año por grado académico, también percibe un sueldo número trece, es decir un aguinaldo, por el mismo concepto.

Esto hace que en algunas instituciones, como la Cámara de Diputados y el Instituto Nacional de Tecnología y Normalización, los funcionarios tengan en el año hasta cinco aguinaldos.

Una situación similar se da en instituciones como el Ministerio de Hacienda, el Banco Central, la Dirección de Contrataciones Públicas, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), la Agencia Financiera de Desarrollo y la Dirección General de Aduanas, donde se paga hasta cuatro aguinaldos en el año.

A más de los aguinaldos, los funcionarios del Estado perciben otros beneficios como las millonarias bonificaciones previstas en el presupuesto general de gastos. Poco más de 1,6 billones de guaraníes se previó solo para este 2014. El dinero destinado solo a ese rubro alcanza para construir al menos 34.000 viviendas para familias de escasos recursos.

Los funcionarios estatales también cobran en algunos casos honorarios profesionales, gastos de representación, gastos de residencia o gratificaciones por servicios especiales.

A esto se deben sumar también los beneficios logrados mediante la firma de contratos colectivos de trabajo con los entes, como ser el pago de guarderías para los hijos recién nacidos, bonos para supermercados, apoyo educativo que en algunos casos llega hasta el 50% del sueldo por cada hijo, o subsidio de servicios públicos, como el caso de la ANDE.