Cartes ordena que la FTC custodie torres

Militares de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) fueron movilizados desde ayer, por orden del presidente Horacio Cartes, para custodiar la línea de transmisión de 220 kV de la ANDE que parte de Santaní y llega a Horqueta.

Torre de la ANDE atacada en la estancia Overáva, ubicada en Santa Librada.

Torre de la ANDE atacada en la estancia Overáva, ubicada en Santa Librada.

YBY YAÚ, Dpto. de Concepción (Iván Leguizamón, David Quiroga y Aníbal Céspedes, enviados especiales; Aldo Rojas, corresponsal). Los militares tienen la misión, a partir de ahora, de hacerse cargo de la vigilancia de las torres de la ANDE que atraviesan por toda la zona de influencia del grupo terrorista Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).

Una de las torres ya había sido derribada por los captores el 15 de noviembre de 2012, a la altura de la colonia Manitoba del distrito de Tacuatí, en el departamento de San Pedro; en tanto que el 4 de julio pasado los delincuentes volvieron a sabotear el mismo sistema eléctrico al echar dos estructuras más en la localidad de Santa Librada, distrito de Horqueta.

Estos actos de terrorismo se suman al ataque a otra torre de la ANDE, perpetrado el 12 de octubre de 2012 en la propiedad del intendente de Horqueta, Arturo Urbieta.

El teniente coronel Víctor Urdapilleta, nuevo vocero de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), confirmó ayer la nueva orden emanada por el comandante en jefe, Horacio Cartes, y dijo que el fin del operativo es evitar que el EPP derribe otras antenas y que siga afectando a la ciudadanía norteña. Además, resaltó el costo político y económico que significó el último atentado en Horqueta, que perjudicó a miles de compatriotas inocentes, muchos de ellos internados en hospitales.

La Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) fue conformada por decreto del Poder Ejecutivo hace casi un año, después del quíntuple homicidio perpetrado por el EPP en la estancia “Lagunita” de Tacuatí, donde fueron ejecutados un policía y cuatro guardias civiles.

Sin embargo, desde el inicio de la misión conjunta entre policías y militares, el EPP recrudeció sus acciones a tal punto que ahora tiene a dos secuestrados en su poder.

Por un lado, el menor Arlan Fick Bremm cumple hoy 102 días en cautiverio y para el Gobierno cada vez se desvanecen más las posibilidades de que sea liberado con vida. En cambio, el policía Edelio Morínigo Florenciano ya lleva ocho días desaparecido, después de ser capturado en un monte mientras estaba de cacería.