Una situación circunstancial

Si bien el nivel de cianobacterias que presenta actualmente el lago Ypacaraí está dentro de los límites permitidos, esto no quiere decir que sea una situación permanente, sino más bien circunstancial, según Luis Leguizamón, director General de Digesa.

El lago Ypacaraí presenta un aspecto mejorado tras las torrenciales lluvias.

El lago Ypacaraí presenta un aspecto mejorado tras las torrenciales lluvias. / Carlos Jiménez, ABC Color

La reducción de cianobacterias del lago Ypacaraí se debe a la renovación de sus aguas por las torrenciales lluvias registradas en su cuenca. Sin embargo, según el director General de la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa), Luis Leguizamón, esto puede ser sólo una situación circunstancial por lo que la recomendación de esta unidad del Ministerio de Salud es continuar con los trabajos de fondo para seguir evitando la contaminación de las aguas.

“Hoy estamos por debajo de los parámetros indicados por la OMS. El Ministerio de Salud hoy no puede decir que haya riesgo, aunque eso no significa que ya está todo bien. Hay que seguir con los trabajos de fondo”, dijo.

Indicó que por la depuración natural que se da actualmente a causa de las lluvias por el recambio de aguas y las bajas temperaturas no hay condiciones para que las cianobacterias puedan seguir creciendo, pero remarcó que esta situación “es circunstancial”. Pese a esto, la Fundación Lago Ypacaraí aseguraba días atrás que las aguas “ya están aptas para todo tipo de actividades”.

“Un análisis es lo que hoy dice. No tenemos que pelearnos por los resultados de las pruebas, tenemos que pelearnos porque no llegue más contaminación al lago”, subrayó.

Y agregó: “Acá nadie está diciendo que el lago ya está libre de contaminación, en estos momentos los análisis muestran un bajo nivel de cianobacterias”.

Leguizamón explicó que la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) se encuentra monitoreando el lago, aunque no con la misma frecuencia que antes porque también se aboca al control de la calidad de agua potable de los refugios para damnificados.

AGUA POTABLE APTA EN SAN BERNARDINO

Finalmente, en referencia a la potabilidad de las aguas de San Bernardino, que meses atrás no estaban aptas para el consumo humano, dijo que se encuentran en óptimas condiciones: “ya no hay nada de cianobacterias”, aseguró.