Nativos que viven en condiciones infrahumanas

NATIVOS
Unas 17 familias indígenas que viven al costado del Centro Regional de Educación, en condiciones infrahumanas y muchos de ellos, con problemas de adicción, serán trasladados nuevamente a sus comunidades de origen esta mañana, según anunciaron ayer funcionarios de la Gobernación de Alto Paraná, quienes realizaron ayer un censo apurado e improvisado en compañía de funcionarios de la Codeni y otras instituciones, pero sin el acompañamiento del Instituto Paraguayo del Indígena (INDI), institución encargada de los nativos que nunca aparece en la zona para un abordaje planificado.
Los funcionarios de la Gobernación y CODENI de Ciudad del Este realizaron en la mañana de ayer un censo a los indígenas que viven al costado del Centro Regional de Educación, pues esta mañana se prevé trasladar a los nativos a sus comunidades de origen, según anunciaron en la víspera.
Esta acción ya se ha realizado en varias oportunidades, pero no soluciona el problema de fondo y en pocas semanas, los nativos regresan a Ciudad del Este. Siempre se escucha la misma excusa de parte de las autoridades, pues alegan que los nativos no son de la zona, sin embargo, están arraigados desde hace años en la ciudad.
Los funcionarios censaron a los nativos para entregarles víveres y trasladarlos a sus comunidades de origen. La mayoría de ellos son oriundos de Caazapá y Caaguazú. Además de la Gobernación, en esta acción intervienen además la CODENI y agentes de la Policía Nacional para coordinar las actividades.
Alcides Silva, uno de los nativos, se quejó de la falta de intervención del Gobierno, para solucionar los problemas de fondo de los pueblos originarios. Señaló que el principal problema es la falta de tierras y la pobreza en la que viven las familias nativas. Acusó a las autoridades del Indi que nunca han hecho una asistencia seria a los nativos, pues recuerda que cada una vez al año hacen llegar algunos paquetes de víveres que solo sirve para unos días de la semana.
Aseguró que el Estado tiene una deuda pendiente con los aborígenes, alegando que muchos etnias y comunidades pues progresar como pueblos originarios si tienen acompañamiento de sus autoridades. Reconoció que muchos de los nativos acampados en Ciudad del Este están bajo efectos de estupefacientes y en el caso de las mujeres que están involucradas en la prostitución por falta de una asistencia integral.